miércoles, 11 de marzo de 2009

Ansia de protagonismo

Cinco años después de la terrible masacre de Atocha, se constata la falta de escrúpulos y de principios de la clase política de este país, capaces de aprovechar la mayor de las tragedias para llevarla a su terreno con demagógicos discursos, olvidándose por completo del sufrimiento de las víctimas, salvo para manipularlas con los fines más variopintos, sin perjuicio de lo alejados que se encuentren del recuerdo a los 191 fallecidos y el consuelo a sus parientes, a los 2867 heridos, a las 90 personas que aún reciben cuidados médicos o a la mujer que todavía no ha salido del coma.



Se ha podido ver en los actos del quinto aniversario del ataque terrorista del 11 de marzo de 2004: mientras nuestros políticos ponían en escena su propia farsa en el interior de la estación (organizada deprisa y corriendo a última hora, y sólo por la insistencia de la Asociación 11-M), a los familiares de las víctimas de la tragedia se les denegaba el acceso a la ceremonia, por lo que tuvieron que conformarse con compartir una conmemoración paralela en el exterior junto con los sindicatos y la Unión de Actores.
Mientras tanto, metafórica e irónicamente, el monumento a las víctimas (para el que sepa lo que es, ya que nada lo indica), dos años después de su inauguración, ya está ennegrecido por la contaminación y el plástico se funde, deformando las inscripciones. El Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, responsables de su mantenimiento, están más atentos a las intrigas palaciegas de su partido.



Horas más tarde tenía lugar otro homenaje, presidido por Esperanza Aguirre, con el plante del PSM como protesta por el cierre de la comisión parlamentaria de investigación sobre la trama de espionaje a políticos en la Comunidad de Madrid (plante calificado posteriormente de «mezquino» por María Dolores de Cospedal, aprovechando la oportunidad para marcarse un tanto). Por supuesto, nada de espontaneidad: todo orquestado desde las altas instancias del PSOE, lo cual dice muy poco a favor de la democracia parlamentaria.
La guinda habría sido que, ante la solicitud de Bono en el Congreso de guardar un respetuoso minuto de silencio en memoria de los fallecidos en el peor atentado terrorista de la Historia de España, éste no hubiese sido seguido por los opositores al Gobierno o por aquellos que tengan ojeriza al presidente de la Cámara Baja por algún otro tema sin conexión alguna con el 11-M, tal como la placa en recuerdo de Santa Maravillas de Jesús (o lo que se les ocurra, con tal de llamar la atención).

2 comentarios:

"S" de Santi dijo...

¿Y qué esperabas?
En un país en el que el clientelismo, el caziquismo, el ser tahúr, corrupto, sinvergüenza y bajuno son adjetivos aplicables a la gran mayoría de nuestra clase política.
En el que se puede gestionar mal un ministerio sin que nunca sea responsable de nada el ídem de dicho ministerio.
Y en el que cuando el plan económico (¿lo cuálo?)basado en el ladrillo, el pelotazo, la recalificación y la inversión cero en investigación y desarrollo o en la educación, se va al carajo; la clase política en lugar de apechugar con el tema y currelar, se dedica a sacar tramas de espionaje, crear cortinas de humo y buscar cabezas de turco.
Lo dicho, qué esperabas.
Panda de hijosde....
http://farm4.static.flickr.com/3033/2580210119_8d96821d82_m.jpg

"S" de Santi dijo...

http://www.goear.com/listen/8881f9e/Spirits-In-The-Material-World--The-Policee