viernes, 25 de junio de 2010

Burgos 2016: ¡Qué risa, tía Felisa!

Leo en Diario de Burgos que, con el fin de prevenir incendios, la Junta de Castilla y León ha hecho pública una orden que establece las normas sobre el uso del fuego durante el verano: se prohíbe el uso de asadores, barbacoas y hornillos al aire libre desde el 1 de julio hasta el 30 de septiembre. Supuestamente, sólo podrán usarse en edificaciones cerradas por los cuatro costados y con techo y, para hacerlo en zonas recreativas habilitadas para tal efecto, deberá autorizarlo el Servicio Territorial de Medio Ambiente (lo cual, por otra parte, conociendo la rapidez de los trámites administrativos de la Junta de Castilla y León, imposibilita realizar cualquier tipo de barbacoa, por lo menos hasta el año que viene).
Me imagino que todo esto tendrá su explicación legal y burocrática, pero yo pensaba que todo lo anterior ya estaba regulado. Nuestros parques llevan años luciendo unos estupendos (y pintarrajeados) carteles que rezan algo así como “el gobierno prohíbe cualquier tipo de fuego en este lugar”, los cuales, a decir verdad, no sirven absolutamente para nada. A la vista de lo poco efectivos que han sido los carteles, mucho me temo que esta “orden” va a seguir el mismo camino: de nada sirven órdenes, ordenanzas, reales decretos y códigos de Hammurabi varios si nuestras autoridades y fuerzas del orden hacen la vista gorda y oídos sordos (es decir, “pasan del tema como de…”).


Sirva como ejemplo la Ley 3/2007, por la que se modifica la Ley 3/1994, de 29 de marzo, de Prevención, Asistencia e Integración Social de Drogodependientes de Castilla y León, que prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas en vías, espacios y zonas públicas y establece que los Ayuntamientos son los responsables de asegurar el cumplimiento de esta prohibición y a ellos corresponde, asimismo, la competencia sancionadora en caso de incumplimiento. No sirve de nada porque no se hace cumplir. Todos los fines de semana y festivos se ven botellones por doquier sin que se haga casi nada al respecto y, si reclamas a la policía local, te contestan con un listado de las denuncias que han interpuesto o los litros de bebida que han requisado, lo cual no sirve para nada. No hay más que ver los botellones de El Parral, donde las fuerzas del orden se limitan a dar vueltas en sus coches alrededor del parque.
Del mismo modo, está claro que este verano seguiremos viendo chuletadas tanto en El Parral como en Fuentes Blancas, mientras las autoridades siguen haciendo el ridículo. El único consuelo que nos queda es que se trata de dos “parques” (por llamarlos de alguna manera) tan degradados, tan poco cuidados o respetados, que se han convertido en auténticos secarrales, con lo que hay pocas probabilidades de que algún dominguero provoque un incendio de consideración, tal como ocurre todos los años en nuestros bosques.


Señores: es cuestión de prioridades. Si para usted es más importante darse el capricho de comer carne asada en medio de la Naturaleza, en un año en el que ha llovido mucho, la vegetación es abundante, y se esperan altas temperaturas, pues adelante con esos sarmientos y esas ricas chuletillas y paellas, pero con cuidado, que estamos “jugando con fuego”. Si, por el contrario, no desea arriesgarse a perder tanta riqueza (más aún de la que ya hemos perdido), puede dejar la panceta, el morro y la morcilla para el interior, y los bocadillos, tortillas, ensaladas y demás platos veraniegos para cuando quiera disfrutar de un día en el campo. Como decía un lector en ese mismo diario, «es cuestión de cambiar la mentalidad para favorecer el medio natural del que tanto dependemos.»

4 comentarios:

"S" de Santi dijo...

igualito que en Francia, vamos, clavao.
manda huevos!!!!!!!

El último que apague la luz dijo...

Si antes lo digo... http://www.diariodeburgos.es/noticia.cfm/Local/20100709/pasividad/administrativa/permite/hacer/barbacoas/fuentes/blancas/B3F7646E-B98B-A78D-A5A00FD3CAFB5497

La pasividad administrativa permite hacer barbacoas en Fuentes Blancas.
El delegado de la Junta reconoce que el Ayuntamiento no ha pedido la autorización y que tampoco la obtendría, al no cumplir la norma.
Los asadores de Fuentes Blancas se podían utilizar ayer sin que ningún cartel o precinto delatase sus irregularidades.
Las barbacoas del parque de Fuentes Blancas no tienen autorización para poder usarse porque el Ayuntamiento de Burgos no la ha pedido. Pero aun en el caso de que lo hiciese, el Servicio Territorial de Medio Ambiente no se la concedería, al no cumplir la normativa vigente sobre características técnicas y distancias de seguridad. Así lo reconoció ayer el delegado de la Junta, Jaime Mateu, durante la presentación de los medios que este verano se destinan a la lucha contra el fuego. «No me consta que lo hayan solicitado», apuntó.
Mateu explicó que los técnicos del Servicio de Medio Ambiente precintaron de oficio los asadores del popular parque burgalés el año pasado, no así en la presente campaña. Sin embargo, descargó en la administración municipal la responsabilidad de hacer cumplir la normativa autonómica. «Es una tarea de vigilancia que tiene que hacer el propio Ayuntamiento, si nuestros agentes forestales no tienen su término jurisdiccional en esa zona, nosotros no tenemos que intervenir nada más que a través de la tramitación de las actas», detalló para añadir que en el Consistorio conocen que va contra las normas. «Lo saben de otros años», respondió al ser preguntado sobre si se le había advertido que los asadores no están en condiciones.
«Sería cuestión de Policía», insistió para añadir que en la Delegación se tramitan todas las notificaciones que llegan y «si se demuestra que hay un uso indebido de barbacoas o del fuego, se tramita un expediente sancionador con su correspondiente resolución», normalmente en forma de sanción económica.
El delegado de la Junta remarcó que las barbacoas necesitan cumplir los requisitos técnicos, pero también la autorización expresa de la Administración regional e incidió en la responsabilidad que tienen los ayuntamientos e instituciones titulares de esas instalaciones.
Su uso indebido puede generar focos conflictivos, sobre todo en los días marcados en rojo en el calendario de los agentes forestales, que serán aquellos con más de 30 grados y vientos superiores también a los 30 kilómetros por hora. Las previsiones dibujan un verano «corto pero caluroso», con el peligro añadido de la abundante vegetación existente, derivada de las intensas lluvias de los últimos meses. La zona norte de Burgos es la excepción, con un déficit hídrico que Mateu cifró entre el 10 y el 25%.
Los datos de la primera mitad del año apuntan a una reducción tanto del número de incendios cono de la superficie quemada. Hasta el lunes habían ardido 277,8 hectáreas en 192 incidentes, aunque solo en 62 de ellos se vio afectada más de una hectárea de superficie (por debajo se considera conato). Estas cifras, subrayó Mateu, «demuestran la eficacia» de un operativo que integran hasta 500 personas y en el que colaboran el Ministerio de Medio Ambiente, el de Defensa y los ayuntamientos.
En esta campaña se estrenan las torretas de vigilancia del Valle de Losa, Vilviestre del Pinar, Peñalastras (en una semana) y Belorado, esta en pruebas desde 2009.

El último que apague la luz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
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