martes, 1 de marzo de 2011

La maldita segunda enmienda


Al igual que D. Álvaro Chena Ocaña, yo tampoco sé de dónde sale el dato de 268 muertos por arma de fuego al día en EE.UU. De todos modos, me parece alarmantemente frívolo y despiadado utilizar ese baile de cifras para justificar tan trágica lacra social, pero ya que a este señor le parecen tan importantes, puede utilizar las siguientes para hacer las comparaciones pertinentes: 580.000 (el número de combatientes estadounidenses caídos en acto de servicio desde la Guerra de Independencia de 1776, incluyendo la carnicería de la Guerra Civil), 1,3 millones (el número de muertes civiles causadas por armas de fuego en los últimos 40 años), 20 (el número de tiroteos que se dan cada año en los EE.UU.) o 100 (el número de vidas que se cobran esos tiroteos cada año). Si a todo lo anterior añadimos 26 (el porcentaje de estadounidenses que padecen algún tipo de trastorno mental, según la OMS), el panorama se vuelve totalmente esperpéntico a la par que desolador.

Lo que sí que es totalmente cierto es que los EE.UU. es un país plagado de armas ilegales, la gran mayoría de ellas adquiridas de manera irregular en la infinidad de “gun shows” que se celebran cada fin de semana por todo el país, especialmente en los estados más “pistoleros”, como por ejemplo Arizona, de triste y reciente recuerdo. Divertidos mercadillos en los que la “gente” se pasea con el rifle en ristre y los revólveres en el cinto, y en los que niños de tres años van familiarizándose con los fusiles de asalto y las pistolas semiautomáticas como la que usó el asesino de Tucson.

Sin embargo, por mucho que se acumulen las tragedias, es evidente que esto es algo que no se va a solucionar en tanto en cuanto haya gente que opine que el hecho de ir armado salva miles de vidas cada año (“las pistolas salvan vidas,” rezan las pegatinas de la Liga de Defensa de los Ciudadanos de Arizona) y mientras hasta cuatro millones de personas militen en las filas de cabilderos de la muerte como la Asociación Nacional del Rifle.

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