jueves, 12 de mayo de 2011

La paradoja de Abilene de Jerry B. Harvey


Una calurosa tarde en Coleman (Texas), una familia compuesta por un matrimonio y sus dos suegros se encontraba jugando cómodamente al dominó a la sombra de un porche. Entonces, el suegro propuso hacer un viaje a Abilene, ciudad situada a 80 Km., y la mujer dijo: «Me parece una gran idea» (pese a tener reservas, ya que el viaje sería caluroso y largo, temiendo que sus preferencias no comulgarían con las del resto del grupo). A su vez, su marido dijo: «A mí me parece bien, siempre que tu madre tenga ganas de ir». A lo que la suegra respondió: «¡Por supuesto que quiero ir. Hace mucho que no voy a Abilene!»
El viaje fue caluroso, polvoriento y largo; fueron a un restaurante y la comida fue mala; finalmente, volvieron agotados después de cuatro horas.
Uno de ellos, irónicamente, dijo: «¿Ha sido una excursión preciosa, verdad?» A lo que la suegra respondió que, de hecho, habría preferido quedarse en casa, pero decidió seguirlos sólo porque los otros tres estaban muy entusiasmados. A su vez, el marido dijo: «No me sorprende. Solo fui para satisfaceros a vosotros tres». Y la mujer dijo: «Unicamente fui para teneros contentos. Tendría que estar loca para querer salir con el calor que hace». Finalmente, el suegro confesó que lo había propuesto únicamente porque le pareció que los demás podrían estar aburridos.
De este modo, el grupo se quedó perplejo por haber decidido en común hacer un viaje que nadie de ellos quería hacer. Cada cual habría preferido estar sentado cómodamente, pero ninguno lo confesó cuando todavía tenían tiempo para disfrutar de la tarde.
La paradoja de Abilene se da cuando los límites de una situación particular presionan a un grupo de personas para actuar de una manera opuesta a sus deseos individuales. El fenómeno ocurre cuando un grupo continúa con actividades desacertadas que ningún miembro quiere porque ninguno está dispuesto a expresar objeciones; es una forma de pensamiento de grupo y se explica por teorías psicológicas que sugieren que la especie humana suele sentirse desanimada para actuar en contra de la tendencia del resto del grupo. Fue observada por el experto en administración Jerry B. Harvey en su libro La Paradoja de Abilene y Otras Meditaciones sobre la Gestión.
En psicología social se estudian los motivos ocultos y las señales indirectas que yacen tras los actos y afirmaciones externos de la gente, frecuentemente porque existen determinados frenos sociales que impiden a los individuos expresar abiertamente sus sentimientos o seguir sus inclinaciones.
En resumen, la Paradoja de Abilene postula que, en situaciones críticas, en el pensamiento gregario se produce una tendencia a tomar decisiones poco satisfactorias.

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