martes, 13 de diciembre de 2011

Dude, Where’s My Country? VIII

Traducción de un extracto del capítulo ¡Yuju! ¡Me han concedido una deducción fiscal! del libro de Michael Moore ¿Tío, qué han hecho con mi país?
 

La Oficina Presupuestaria del Congreso ha hecho la cuenta y anticipa que el déficit federal del 2003 será superior a los 400.000 millones de dólares. ¡Bien hecho, George! Vas a superar la anterior marca de 290.000 millones, establecida por tu papaíto en 1992. Y a comienzos de 2003 el Departamento del Tesoro pronosticó déficits aún mayores en los próximos años, ascendiendo a más de 44 billones de dólares. Pero los chicos de la Casa Blanca decidieron no dar a conocer esos datos hasta después de aprobarse la nueva deducción fiscal. ¡Muy hábiles! ¡La deducción fiscal costará a los estados individualmente unos 3.000 millones de dólares durante los próximos dos años y 16.000 millones durante la próxima década! Tomemos como ejemplo los niños de Oregón, cuyas escuelas cerraron antes este año porque se quedaron sin dinero de los impuestos. ¡Puedo asegurarles que conseguimos hacer felices a muchos jovencitos con unas vacaciones de verano más largas! Y estoy seguro de que habrán oído hablar de esa nueva biblioteca pública en Hawai que no puede abrir porque se agotaron los fondos de los impuestos federales. Y bien, ¿qué demonios hacen construyendo bibliotecas en Hawai? ¡Se va a Hawai a estar al aire libre disfrutando de su estupendo clima, no para sentarse en un edificio a leer un libro! ¡Todo el mundo lo sabe! 


Esta última deducción fiscal fue increíble. No solo se redujo la tasa a las rentas altas del 39% al 35%, ¡sino que también se las arreglaron para no hacer absolutamente nada por la gente de las rentas más bajas! Quienes solían pagar del 10% al 15% siguen pagando del 10% al 15%. Sí, excluyeron completamente a más de ocho millones de personas de su “beneficio fiscal”. Mientras los pobres diablos en la mitad inferior de la banda impositiva recibirán unos cien dólares al año, el 5% más rico se embolsará la inestimable cantidad del 50% del recorte de impuestos. 


La jugada maestra de esta reciente reducción fiscal es la manera de vendérselo a la ciudadanía, «Vamos a ayudar a las familias con hijos, que recibirán una desgravación fiscal inmediata.» El único problema es que Bush y los Republicanos se aseguraron de que la medida excluyera a doce millones de niños cuyos padres ganan entre 10.000 y 26.000 dólares al año, incluyendo un millón de niños en familias pertenecientes al ejército. Con tanto millonario desgravándose tantos millones, quienes más necesitaban el dinero fueron los que se llevaron la peor parte. ¿No obstante, después de todo, cuánto habían contribuido esos pobretones a la campaña de Bush? Lección aprendida: si quieres recibir, primero tienes que dar. 

No hay comentarios: