lunes, 27 de febrero de 2012

Tuiteando mi falta de humanidad

Reproduzco aquí la deprimente carta de D. Eduardo M. Hurtado, publicada el 1 de enero de 2012 en XL Semanal, sobre la espantosa y cruel falta de escrúpulos y sensibilidad, que hoy en día han sido sustituidos por la indiferencia y la ignorancia. Una vez más, los botelloneros a escena. Por la puerta grande.
 

Noche de sábado. Paseamos mi mujer y yo con el perro por un parque sitiado por botelloneros cuando nos sorprende el destello de varios flashes. Nos acercamos. Allí encontramos un cordón policial y un cadáver tapado con una manta. Por lo que nos comentan, es un adulto que ha fallecido por causas naturales. Los flashes provienen de los teléfonos móviles de chicos y chicas que practican botellón. Calimocho o cubata en mano, y sin el más mínimo respeto o compasión hacia el fallecido, fotografían y graban la escena. Entre risas, comentan «Ya lo estoy tuiteando», «es mi primer muerto y es como en la tele» o «¡a ver si lo destapan y le saco la cara!» Parece imposible tanto desprecio e indiferencia ante la tragedia ajena. Pero nuestra capacidad de indignación será superada poco después: el levantamiento del cadáver es acogido por estas hordas de orcos empapados en alcohol con aplausos y jolgorio, como si celebraran un gol. Una sensación de asco e impotencia nos obliga a marcharnos de allí. Cruzo una mirada con mi perro. Una vez más noto en sus ojos evidencias de una humanidad que no encuentro en alguno de mis semejantes.

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