viernes, 15 de febrero de 2013

Es «la casta» la que nos lastra

Reproduzco la atrevida reflexión de D. José Luis Méndez, publicada en La Verdad el 21 de septiembre de 2012, que se hace eco de la opinión de millones de españoles y de muchos medios extranjeros. En pocas palabras: el verdadero virus que enferma a nuestro país se llama «la casta».


El más grave problema de España es que aquellos que podrían apuntar soluciones renuncian al propio sacrificio y lo exigen a los demás.
En un momento como el presente los líderes de los principales partidos deberían pactar un cambio en la Constitución que aligerara el insoportable aparato burocrático que nos paraliza. Sobran Senado, diputaciones, autonomías, más de la mitad de los diputados, concejales y liberados sindicales; subvenciones a fundaciones dudosas, partidos y sindicatos; coches oficiales, televisiones y empresas públicas ruinosas, asesores, cargos de libre designación, directores generales y un inacabable etcétera de parásitos.
¿Por qué no se pone el cascabel al gato? Quizá porque el «aparato», es decir partidos y sindicatos, tiene que disponer de pesebres para cada arrimado, prebendas para cada afiliado inútil, cargos y sueldos para cada profesional de la nada.
El partido en el Gobierno y el de la oposición no están dispuestos a sacrificar a sus leales, y menos cuando no los pagan ellos. Recuerda esta España triste, salvando las distancias todavía, a aquella Unión Soviética arruinada y hambrienta en la que mientras el pueblo se consumía en la miseria, los miembros del partido disfrutaban de un tren de vida lujoso. No son los funcionarios, es el sistema el que no funciona.

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