jueves, 26 de septiembre de 2013

¿La raíz de todos los males?


De todos no, pero sí de muchos. Muchísimos. Las mayores atrocidades de toda la Historia se han cometido en el nombre de un libro o de un supuesto pacto divino entre un pueblo elegido y su dios. Junto con los nacionalismos, las religiones están detrás de millones de muertes, torturas, genocidios, crímenes y barbaridades de todo tipo. No creo que sean las religiones en sí la causa de ningún mal, sino quienes las adoptan de manera fundamentalista y con ánimo proselitista, excluyente y sectario. La religión es como un cuchillo de cocina con el que se pueden llevar a cabo tareas positivas, como cortar pan, pero también sirve para matar; puede ser una fuente de inspiración o una excusa para el mal.


«La religión es un insulto a la dignidad humana. Con o sin religión siempre habrá gente buena haciendo cosas buenas y gente mala haciendo cosas malas. Pero para que la gente buena haga cosas malas hace falta la religión» (Steven Weinberg).

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